Islas en la Red

18.4.05

Frugálicas

A Hebert Abimorad me lo dio a conocer Germán Machado, que tuvo la atención de hacerme llegar su presentación y un puñado de sus poemas. A esa entrada remito a quien quiera más información sobre Abimorad. Recientemente, Ediciones Libertarias, ha publicado en España sus Poemas frugálicos.

Poemas frugálicos es un libro que recoge varios poemarios, y eso se nota en la manera en que los textos se agrupan. Arranca con una serie de poemas de tres versos que yo me atrevería a denominar triangulares: cada línea es una frase, cerrada con un rotundo punto, aunque requiera de las otras dos para adquirir su sentido, del mismo modo que un triángulo necesita tres lados para serlo, aunque cada lado sea una línea en sí misma. Otra sección la obra reoge aforismos, textos de una, a lo más dos líneas. El de los aforismos es un género peligroso, en el alambre, porque nadie puede ser genial todo el rato, y aquí se entreveran iluminaciones soprendentes, verdaderos fogonazos, con frases sin mayor sustancia.

Me ha gustado en especial el que sigue, que en una sola frase describe un drama cotidiano muy habitual:
Tristeza: Regalar las alas y mirar el vuelo de los otros.


Poemas agrupados en diferentes series componen el resto de los Poemas frugálicos. Me ha impresionado, en particular, la serie titulada DESTINO donde los poemas adquieren una tensión expresiva y reflexiva muy potente. Son poemas de eso que te quedas con la mirada perdida, sumergido en lo que acabas de leer, con el libro en las manos. Con dos de esos poemas les dejo esta noche:

VIVIR PARA OLVIDAR

Mi abuelo
contaba historias de su país
de un viaje interminable
de su lucha en su nueva tierra
mi abuelo
con su larga experiencia
cumplió noventa años y
perdió la memoria.

DESTINO X

el camino es largo
te ofrezco la bifurcación
que se pierde
para llegar a ti
pero tu silencio
también es largo
entonces vuelvo al camino principal
y no te encuentro

2 Comments:

  • Hola Daniel, veo que anduviste dándole vueltas a las frugalías de Hebert. Me quedé pensando, luego, sobre el raro camino de tus lecturas: debe haber alguna relación entre esta última y la de Wallace Stevens. ¿Por dónde irás a salir ahora?
    Luego, decirte, respecto del post anterior, que lamento mucho tu disgusto, pero deberás considerar que algunas personas más que pudrirse en su "verdadera mierda", es como si la usaran de abono, y la mierda les sigue creciendo, los multiplica. Sí, debes considerar este aspecto. Abrazo, G.

    By Blogger mugidor, at 11:51 p. m.  

  • Hola Germán,

    La única relación entre mi anárquica lista de lecturas es la casualidad.La casualidad quiso que me encontrara el libro de Abimorad en los estantes de una librería y gracias ti sabía de él, así que al saco. Aunque ahora que lo comentas sí pudiera haber un lazo entre Stevens y Abimorad que habría que definir.

    Respecto a lo segundo, no estoy disgustado, en algún momento tenía que pasar y había señales que barruntaban que ciertos grupos desean volver a ser visibles con claridad. El mosqueo no es tanto político como íntimo: ¿Qué les enseñan a estos chicos en sus casas? ¿De qué "valores" se alimentan? La banderita en que se envuelven estos y en la que se envuelven aquellos es una mera excusa para proyectar su oido. ¿qué alimenta ese odio?

    By Blogger Daniel, at 8:40 a. m.  

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